Inspiradora meditación de la Palabra de Dios, escrita por el gran predicador Charles H. Spurgeon para cada día.
Tomada de su libro «De mañana oiré su voz»
Consuélate creyente probado, con este pensamiento Dios dijo: «Te he escogido en el horno de la aflicción». ¿No viene la Palabra como una lluvia suave, que apacigua la furia de las llamas? Sí, ¿No es una armadura de amianto, contra la cual el calor no tiene poder? Dejemos que venga la aflicción, Dios nos ha escogido.
Pobreza, aunque avances hacia nuestra puerta, Dios ya está en la casa y nos ha escogido. Enfermedad, puede que te entrometas, pero tenemos listo un bálsamo, Dios nos ha escogido. Sin importar qué nos ocurra en este valle de lágrimas, sé que Él nos ha escogido.
Si tú, creyente, aún necesitaras mayor consuelo, recuerda que tienes al Hijo del Hombre, allí en el horno contigo. En tu habitación silenciosa, se sienta junto a ti Uno a quién tú no has visto, pero a quien amas y, en ocasiones, cuando no lo sabes, mulle tu cama en tu aflicción. Estás en pobreza, pero en esa, tu amada casa, el Señor de la vida y la gloria es un visitante frecuente.
Él ama ir a esos lugares desolados para visitarte. Tu amigo permanece cerca de ti. No puedes verlo, pero puedes sentir el peso de sus manos. ¿No escuchas acaso su voz? Aún en el valle de sombra de muerte Él dice: «No temas porque yo estoy contigo; no te angusties porque yo soy tu Dios» (Isaias 41:10).
No temas cristiano, Jesús está contigo. En todas tus grandes pruebas, su presencia es tanto tu consuelo como tu seguridad. Él nunca abandonará a uno a quien ha escogido para sí. «No temas porque yo estoy contigo», es la segura palabra de promesa a sus escogidos que están en el «horno de la aflicción».
Entonces, ¿no te tomarás de Cristo y dirás: A través de inundaciones y fuego, si Jesus lidera, yo lo seguiré donde vaya»